El conocimiento del lenguaje y el lenguaje en sí mismo tienen una finalidad: la comunicación, puesto que sirve para que los individuos se relacionen mediante palabras para conseguir una meta.
Según Alcaraz Varó y Martínez Linares, la comunicación es el «proceso mediante el que un mensaje emitido por un individuo, [...] emisor, es comprendido por otro llamado [...] destinatario, [...] gracias a la existencia de un código común». Este proceso presenta dos etapas:
(1) La emisión del enunciado o codificación: es la transformación de conceptos en sonidos, convertidos en enunciados.
(2) La recepción del enunciado o descodificación: sigue el proceso inverso.
Dependiendo del medio o canal de transmisión, distinguiremos la comunicación audio-oral, la visual y la táctil o háptica.
Tradicionalmente, se ha aludido a seis elementos que intervienen en el proceso de la comunicación: emisor, receptor, mensaje, código, contexto y canal. Sin embargo Mª. Victoria Escandell proporciona otra perspectiva al definir, desde la pragmática, los elementos de la situación comunicativa que definiera previamente Jakobson. De este modo los divide en dos tipos:
1) Los componentes materiales, que son entidades objetivas, descriptibles externamente: emisor, destinatario, enunciado y entorno.
2) Los componentes relacionales, que se establecen entre los componentes materiales y que son más significativos que los componentes anteriores: información pragmática, intención y distancia.
Según Alcaraz Varó y Martínez Linares, la comunicación es el «proceso mediante el que un mensaje emitido por un individuo, [...] emisor, es comprendido por otro llamado [...] destinatario, [...] gracias a la existencia de un código común». Este proceso presenta dos etapas:
(1) La emisión del enunciado o codificación: es la transformación de conceptos en sonidos, convertidos en enunciados.
(2) La recepción del enunciado o descodificación: sigue el proceso inverso.
Dependiendo del medio o canal de transmisión, distinguiremos la comunicación audio-oral, la visual y la táctil o háptica.
Tradicionalmente, se ha aludido a seis elementos que intervienen en el proceso de la comunicación: emisor, receptor, mensaje, código, contexto y canal. Sin embargo Mª. Victoria Escandell proporciona otra perspectiva al definir, desde la pragmática, los elementos de la situación comunicativa que definiera previamente Jakobson. De este modo los divide en dos tipos:
1) Los componentes materiales, que son entidades objetivas, descriptibles externamente: emisor, destinatario, enunciado y entorno.
2) Los componentes relacionales, que se establecen entre los componentes materiales y que son más significativos que los componentes anteriores: información pragmática, intención y distancia.
BIBLIOGRAFÍA
ALCARAZ VARÓ, Enrique y MARTÍNEZ LINARES, María Antonia (1997): Diccionario de lingüística moderna, Barcelona, Ariel.
CRYSTAL, David (1994): Enciclopedia del lenguaje de la Universidad de Cambridge, Madrid, Taurus.
ESCANDELL VIDAL, Mª. Victoria (1993): Introducción a la Pragmática, Barcelona, Editorial Anthropos.


