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25 abril 2008

El día "D" el Libro

El día 23 de abril fue el Día del Libro, un día de celebración sobre un instrumento de conocimiento y de diversión. Caminé por la carpa que habían instalado en el centro de la Plaza Mayor de esta ciudad, de cuyo nombre no quiero acordarme. Aproximadamente había ocho puestos en los que se exponían todo tipo de libros, desde comics hasta recetarios de cocina, desde los éxitos editoriales hasta la verdadera literatura (entendiendo la Literatura desde una perspectiva dieciochesca, es decir, todo lo escrito).

Al ir de un puesto a otro, me vino a la cabeza algo que me sucede con los días "D" de todo el año. En cierta manera, me repugnó esta celebración; pues opino que se trata, más bien, de una fiesta comercial, en la que el ciudadano de a pie, haciéndose el culto, acude a un puestecillo y se compra las memorias de un presidente caduco, las diez pautas para ser feliz o el último premio concedido de antemano. Luego abandona la carpa alegre, ya que siente que ha contribuido con ello a mejorar su autoestima y, todavía más, la autoestima de las editoriales opulentas. Cuando llega a casa, al igual que había hecho con el diccionario de nuestra amada lengua, coloca el libro en la estantería para apoyar sobre él una foto o lo sitúa en un lugar vistoso para que sus invitados se asombren del bagaje cultural del anfitrión. Y ahí, en esa estantería, se queda el Día del Libro, ni más ni menos.

Claro que me vas a decir- permíteme que te tutee- que esto no siempre es como lo presento; que mucha gente ama la lectura; que muchas personas animan al uso de este bello objeto; que hay individuos, incluso, que creen en el poder de las palabras. Estoy de acuerdo, de hecho soy una estúpida que opina que el libro es una de las creaciones de nuestra especie humana más hermosas del planeta; pues, para mí, la palabra es un acercamiento a uno mismo y a los demás. Sin embargo, ¿por qué un Día del Libro?, ¿por qué una Día de la Mujer?, ¿por qué una Día del Medio Ambiente?... ¿No será que a los que nos mandan esto les relaja, les hace creer que han actuado suficientemente para el reconocimiento de ciertos eventos, objetos o personas? ¿Dónde están las personas anónimas que realmente han trabajado y trabajan por proteger mil millones de derechos, de personas y de elementos? Defender todo esto no consiste en poner un cartelito, en depositar una monedita en una ONG, en irse de "vacaciones" a un país tercermundista y, en cada acto, una foto tomada como verificación de que se estuvo allá, al igual que esa ubicación privilegiada en la estantería. ¿Por qué, verdaderamente, sin ambages, no se actúa con mil fuerzas o millones sobre los problemas que importan, los problemas de toda la vida: la sanidad, la cultura, la protección del desvalido...? ¿No será que es mejor mirar a otro lado? ¿No será, señores y señoras poderosos, que no conviene actuar, que no conviene que el ciudadano tenga conciencia?

Por último y por cierto, ¿sabes que ya es Primavera? No te preocupes, unos grandes almacenes nos lo recuerdan diariamente en los medios de masas, incluso antes de que la estación se iniciase.

4 comentarios:

  1. Si la ciudad de cuyo nombre no quieres acordarte es la de la foto,yo la recoconzco como la morada de la cultura. El 23 de abril es un día maravilloso, la pena es que hubiese sólo ocho puestos en una ciudad como ésta.¡Cuántos libros he comprado y más leído ahí!Sí, ya es primavera!

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  2. La ciudad de cuyo nombre no quiero acordarme es manchega, Doctor Vitamorte, por eso usé esa expresión. Por supuesto, no es Salamanca. Un saludo, amigo.

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  3. Aunque haya muchas personas para las que el libro es una moda, o un objeto más de adorno, hay otras muchas que saben apreciar lo que ofrece un buen libro, al menos eso espero, Es cierto que ahora se lleva estar atento a lo que dicen las editoriales que es un buen libro.Yo no les hago caso y me permito pensar por mi misma y hojear y ver aquellos libros que me interesan.
    Una cosa querida Melibea, Eduardo Mendoza ha sacado un libro: Pomponio Flato. Promete ser divertido.

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  4. Melibea, estoy de acuerdo con vos en casi todo, lo que si, yo pase todas las vacaciones de mi vida en un pais tercermundista ;)
    Deberias ver lo que es la feria del libro en este pais tercermundista, podes comprar de todo, revistas, peliculas, comida y si tenes suerte un libro.
    No mentira, pero en lugar de feria del libro deberia llamarse feria con libros.
    algun dia encontrare como diablos poner los tildes en este teclado

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