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08 mayo 2008

In viam sedere

Sí, ya sé que a veces resulto una pedante. ¡Qué se le va a hacer! Es un riesgo que corro. Sin embargo, no vayas a creer que recuerdo mucho de las clases de Latín que recibí en el instituto, gracias a un profesor que, pobre de él, ¡qué vida llevaría para explicar de ese modo!, con los ojos mirando al techo y con la cabeza en mil sitios distintos al aula. No voy a ser mala con él: el latín que aprendí casi fue de forma autodidacta. Por eso, por la tarde, telefoneé a mi madre para preguntarle cómo se decía en latín viajar y ella consultó el diccionario; descubrimos o redescubrimos que una de sus formas era in viam sedere.

¿Y por qué
in viam sedere y no, sencillamente, viajar? Pues quizás porque, al igual que los románticos, siento una enorme afectividad hacia las ruinas y el latín, metafóricamente, podría ser catalogado como tal; aunque no debemos olvidarnos de que nosotros, como hijos de los romanos en lengua, rescatamos del suelo a las ruinas del latín cada vez que hablamos o escribimos con nuestra amada lengua.

Otra razón por la que he escogido esta construcción latina es porque plasma a la perfección algo que deseo transmitir:
permanecer/ estar en el camino. Precisamente, eso es lo que destaco: la presencia en el espacio, mas también en el tiempo, de nuestro ser cuando realizamos un viaje.

Clasifico los viajes en dos tipos, vinculados entre sí: los externos y los internos, es decir, el traslado y la introspección. Ambos adquieren vida a lo largo de la evolución como individuos en la tierra o en la Tierra.

Lo anterior y muchos hechos que están aconteciendo a mi alrededor y en mis circunstancias me recordaron (claro es, desde el corazón-
cord, cordis) un poema y una canción.

En el poema, excelente, de Antonio Machado ("Yo voy soñando caminos de la tarde") la tarde se tiñe de melancolía y de desolación. El recuerdo de la pasión amorosa experimentada anteriormente se percibe no sólo a través de la canción, sino, sobre todo, ante la admiración del paisaje:

Yo voy soñando caminos
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas!...
¿Adónde el camino irá?
Yo voy cantando, viajero
a lo largo del sendero...
-La tarde cayendo está-.
"En el corazón tenía
la espina de una pasión;
logré arrancármela un día;
ya no siento el corazón."

Y todo el campo un momento
se queda, mudo y sombrío,
meditando. Suena el viento
en los álamos del río.
La tarde más se oscurece;
y el camino que serpea
y débilmente blanquea,
se enturbia y desaparece.

Mi cantar vuelve a plañir;
"Aguda espina dorada,
quién te pudiera sentir
en el corazón clavada."

En la canción, preciosa, "Castillos en el aire" de Alberto Cortez- letra y música- el viaje se convierte en un vuelo para lograr la esencia de la felicidad y, ante esta sublevación del protagonista, la sociedad asfixiante: 



"Quiso volar igual que las gaviotas,
libre en el aire, por el aire libre
y los demás dijeron, ""¡pobre idiota,
no sabe que volar es imposible!""

Mas él alzó sus sueños hacia el cielo
y poco a poco, fue ganando altura
y los demás, quedaron en el suelo
guardando la cordura.

Y construyó, castillos en aire
a pleno sol, con nubes de algodón,
en un lugar, adonde nunca nadie
pudo llegar usando la razón.

Y construyó ventanas fabulosas,
llenas de luz, de magia y de color
y convocó al duende de las cosas
que tiene mucho que ver con el amor.

En los demás, al verlo tan dichoso,
cundió la alarma, se dictaron normas,
"No vaya a ser que fuera contagioso..."
tratar de ser feliz de aquella forma.

La conclusión, es clara y contundente,
lo condenaron por su chifladura
a convivir de nuevo con la gente,
vestido de cordura.

Por construir castillos en el aire
a pleno sol, con nubes de algodón
en un lugar, adonde nunca nadie
pudo llegar usando la razón.

Y por abrir ventanas fabulosas,
llenas de luz, de magia y de color
y convocar al duende de las cosas
que tienen mucho que ver con el amor.

Acaba aquí la historia del idiota
que por el aire, como el aire libre,
quiso volar igual que las gaviotas...,

pero eso es imposible..., ¿o no?..."


A todos lo que sueñan.

5 comentarios:

  1. Que tema el viaje no?
    che q buena la cancion, si alguien en algun mometnto te recomendo o mando esa cancion seguro q es muy grosso.
    q tengas un bien finde

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  2. Excelente!!!
    este se convirtio en mi bolg favorito
    Se nota que sos una mina muy culta.

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  3. Gracias por los comentarios y gracias al pibe que me recomendó la canción. Es muy brillante.

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  4. Permanece/estar en camino, Esa es la cuestión. Buena reflexión

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  5. Coincido con el doctor vitamorte, es importante permanecer, estar en el camino, para hacerlo más grande día a día.

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