Actualmente escribo en oliviavicente.com. No obstante, el lector es bienvenido a este espacio y, por tanto, sus comentarios y sugerencias serán tenidos en cuenta.

13 mayo 2008

Ragnarok (por Take)

Introducción

La mitología nórdica era una colección de creencias e historias compartidas por los pueblos germanos septentrionales. No era una religión revelada, pues no había una verdad entregada por los divinos a los mortales (a pesar de que tiene relatos de personas normales aprendiendo las historias de los dioses de una visita de ellos o a ellos), y no tenía un libro sagrado.

Esta mitología era transmitida oralmente en forma de una larga y regular poesía. Dicha transmisión continuó durante la era vikinga, y nuestro conocimiento sobre ella está basado principalmente en las Eddas y otros textos medievales escritos durante o después de la Cristianización.

Para las sociedades guerreras vikingas, el morir en batalla era un destino admirable, y esto se tradujo en la adoración de un panteón en el que los dioses mismos no son eternos, sino que algún día serán derrocados, en el Ragnarok.

Ragnarok ("destino de los dioses")

En la mitología nórdica, Ragnarok ("destino de los dioses") es la batalla del fin del mundo. Esta batalla era supuestamente emprendida entre los dioses (los Æsir, liderados por Odín) y los demonios (los gigantes de fuego, los Joutuns y varios monstruos liderados por Loki). No sólo los dioses, gigantes, y monstruos padecían esta conflagración apocalíptica, sino que casi todo en el universo sería destruido.
La visión nórdica antigua del futuro es sombría. Se creía que en el final de los tiempos, las fuerzas del mal y el caos sobrepasarían en número y vencerían a los divinos y guardianes de los hombres del bien y el orden: Loki y sus monstruosos hijos romperían sus ataduras; los muertos navegarían desde Niflheim (reino de la oscuridad y de las tinieblas) para atacar a los vivos; Heimdall, el vigilante de los dioses, convocaría a los anfitriones celestiales con un bramido de su cuerno; luego se mantendría una batalla final entre el orden y el caos (Ragnarök), que los dioses perderían, ya que así sería su destino. Los dioses, conscientes de esto, juntaron a los mejores guerreros, los Einherjer (espíritus de guerreros humanos que habían muerto en batalla, seleccionados por las Valquirias), para pelear de su lado cuando llegase el día; pero, finalmente, esto no les sirvió para prevenir al mundo de descender al caos del cual una vez había emergido: los dioses y su mundo se destruyó; incluso, el mismo Odín fue engullido por el lobo Fenrir (uno de los tres monstruos que nacieron de la unión entre Loki y Angrboda). A pesar de todo esto, unos pocos supervivientes, humanos y divinos, poblaron el nuevo mundo, para volver a empezar el ciclo. O así la sibila nos ha contado.

(fuente empleada por Take, mi fiel amigo: wikipedia.
Para más información, visita esta página)

1 comentario: