Actualmente escribo en oliviavicente.com. No obstante, el lector es bienvenido a este espacio y, por tanto, sus comentarios y sugerencias serán tenidos en cuenta.

01 junio 2008

Contradicción

Al buscar el significado de la palabra contradicción, me estremezco aún más al sentir que me hallo en semejante proceso. No es que me suponga un problema demasiado existencial, pues el camino se ha abierto y está trazando nuevas sendas a mi alrededor. Sí. Es el tiempo, que gira las agujas de un reloj o desliza la arena dentro de un objeto de cristal.

Y presa del tiempo, recordé un poema de Las flores del mal de Baudelaire, porque quizás debería haber comenzado así este blog. Espero que el lector no se sienta atentado con esta maravilla de concatenación de metáforas, ya que me sumo yo también como "hipócrita lector":

Afanan nuestras almas, nuestros cuerpos socavan

la mezquindad, la culpa, la estulticia, el error,

y, como los mendigos alimentan sus piojos,

nuestros remordimientos complacientes nutrimos.


Tercos en los pecados, laxos en los propósitos,

con creces nos hacemos pagar lo confesado

y tornamos alegres al lodoso camino

creyendo, en viles lágrimas, enjugar nuestras faltas.


En la almohada del mal, es Satán Trimegisto

quien con paciencia acuna nuestro arrobado espíritu

y el precioso metal de nuestra voluntad,

íntegro se evapora por obra de ese alquímico.


¡El diablo es quien maneja los hilos que nos mueven!

A los objetos sórdidos les hallamos encanto

e, impávidos, rodeados de tinieblas hediondas,

bajamos hacia el Orco un diario escalón.


Igual al absoluto que besa y mordisquea

el lacerado seno de una vieja ramera,

si una ocasión se ofrece de placer clandestino

la exprimimos a fondo como una seca naranja [...]


Si el veneno, el puñal, el incendio, el estupro,

no adornaron aún con sus raros dibujos

el banal cañamazo de nuestra pobre suerte,

es por que nuestro espíritu no fue bastante osado.


Mas, entre los chacales, entre las panteras y los linces

los simios, las serpientes, escorpiones y buitres,

los aulladores monstruos, silbantes y rampantes,

en la, de nuestros vicios, infernal mezcolanza.


¡Hay uno más malvado, más lóbrego e inmundo!

Sin que haga feas muecas ni lance toscos gritos

convertiría con gusto, a la tierra en escombro

y, en medio de un bostezo, devoraría al Orbe;


¡Es el tedio!- Anegado de un llanto involuntario,

imagina cadalsos, mientras fuma su yerba.

Lector, tu bien conoces al delicado monstruo

-¡Hipócrita lector- mi prójimo- mi hermano!


5 comentarios:

  1. Pásate por mi blog a ver que te parece mi música y comentame mucho.
    Saludos desde A Coruña, Carlos!!!!!!!!!

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  2. Bienvenido a mi blog. Por supuesto que entraré a ver tu gusto musical, dalo por hecho.

    Un saludo también para ti.

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  3. Un poema demoledor. Un canto al hastío. Flores enfermizas, diría yo

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  4. Tremenda la fuerza de la poesía de Baudelaire y felicitar al traductor de estos bellos versos que no han pérdido un ápice de su fuerza. Has hecho una buena elección con esta poesía, Te felicito por tu buen gusto.

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  5. Me gusta mucho Baudelaire. Un saludo

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