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12 octubre 2008

De Argentina y desórdenes varios: el café

Ya toca hablar de una costumbre que adoro: tomar café.


Beber este líquido negro, de vibrantes aromas y sutiles matices, es para mí un ritual social en el que se comparte una buena conversación a la par que los sentidos se llenan de múltiples vivencias. Un olor, un color, un gusto.



En Argentina el café fue un elemento imprescindible de conocimiento de lugares y de personas. Por esto, voy a realizar un acercamiento a varios de esos momentos hermosos.


Si tuviera que escoger los útiles para una isla desierta, me llevaría café para tres instantes, en una metáfora de aquellos que experimenté.

El primero de ellos, no cronológicamente, sino en relevancia, me sitúa en el desayuno. El café de mis compañero de viajes es uno de los mejores que he tomado (no desmerezco el de mi cuñado, que es otro crack de este oro). De ambiente, música rock, alguna que otra risa y más de un bostezo perezoso y hambriento.

El segundo compite con el anterior: la noche, tramo del día en el que se ha de descansar, nos invitó a prolongar las horas en vela. El olor de esos cafés se me antojaron más penetrantes, quizás porque se mezclaron con el humo de varios cigarros, con el registro de las vivencias diurnas y con la lectura o la invención de algún cuento.

San Martín de los Andes

El último, por limitar la enumeración, sucede en dos mañanas en San Martín de los Andes, en una cafetería de importación, franquicia de ganancias copiosas. Allí, junto a dos de los mejores amigos de mi compañero de viajes y junto a este, en un síndrome de abstinencia agudo, me tomé dos cafés con leche acompañados por tostadas de pan crujiente.

De las tres instantáneas destaco las divertidas charlas, algunas sin palabras, sólo con la mirada de quien conoce el lenguaje ajeno.

A todas las personas con las que compartí un café y a mi compañero de viajes

7 comentarios:

  1. Cómo me gusta el café a mí también, es un cúmulo de sensaciones y como dices en tu texto es un momento para charlar, convivir y conocerse mejor.
    1 Beso Olivia!
    Y Gracias por la publicación :)

    -Gus-

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  2. Gracias a ti, Gus, por colaborar. Un placer publicarte.

    Otro beso

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  3. ahh qué buen invento el cafe!!!
    viviria tomano cafe, d hecho, casi casi
    extraño unas varias de las mejores conversaciones de mi vida, cafe d por medio

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  5. si vuelves a mi país, te invito a tomar café al CAFE DE LOS ANGELITOS quieres?
    besotes con café, masitas de almendra, algarroba y miel.

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  6. Café, café... Recuerdo uno muy especial, precisamente por la zona del Once (en Baires). Allí intercambié regalos con una gran amiga y pasamos una agradable charla. Claro, yo un poco nervioso (no puedo evitarlo) :P

    Saludos, Sam :)

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  7. ¡Quién sería esa amiga! (jeje)

    Fue una bonita tarde entre tres locos, una pizza y unos helados.

    Besazos, nene.

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