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14 octubre 2008

El Modernismo y Antonio Machado

El Modernismo supuso un cambio en los modos de pensar de la sociedad occidental. Según Onís, Juan Ramón Jiménez y Gullón, es una actitud, es la forma hispánica de expresar la crisis finisecular. Como tal, constituye un rechazo a la concepción de la vida según el positivismo y el racionalismo, tan alabados por el Realismo y el Naturalismo.

Dentro de este movimiento cultural e ideológico, que se extiende, aproximadamente, entre 1885 y 1915, se ha localizado, no sin polémicas, a la Generación del 98, tal y como había anunciado el mismo Azorín.

La figura central dentro del Modernismo de habla hispana fue Rubén Darío. Sin embargo, en España destacan otros poetas, como Antonio Machado.

Machado nunca se consideró dentro de la Generación del 98. De hecho, Francisco Rico asegura que es un autor más anclado en el siglo XIX (fuente de la imagen: biografiasyvidas)

Se inició con la publicación de un poemario modernista:
Soledades (1903), cuyo simbolismo está influido en buena parte por Albert Samain. Años después refundió aquel poemario inicial como Soledades. Galerías. Otros poemas (1907), donde ya aparece configurado su mundo interior: el deterioro de las ilusiones, el poder de la memoria y el sueño, la infancia como tiempo milagroso... Habla de la muerte, el paso del tiempo, Dios.

"Recuerdo infantil"

Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de lluvia tras los cristales.

Es la clase. En un cartel
se representa a Caín
fugitivo, y muerto Abel
junto a una mancha carmín.

Con timbre sonoro y hueco
truena el maestro, un anciano
mal vestido, enjuto y seco,
que lleva un libro en la mano.
Y todo un coro infantil
va cantando la lección:
”mil veces ciento, cien mil,
mil veces mil, un millón”.

Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de la lluvia en los cristales.

(fuente del poema: wikisource)

En 1912 Campos de Castilla fue un intento de poesía civil, derivada de Rubén Darío y en la línea de un regeneracionismo moral y crítico. El cambio de Soria a Baeza y el dolor por la pérdida de su joven esposa, además del reencuentro con Andalucía y de las noticias de la guerra europea, se reflejaron en los muchos poemas que añadió a Campos de Castilla en la edición de Poesías completas (1917). Posteriormente, le sucederá un período de vacilaciones, rellenado con las anotaciones Los complementarios. A partir de entonces surge un Machado filósofo que buscaba una lírica como objetivación de sentimientos más o menos colectivos.

En 1923 aparece su último libro de versos, Nuevas canciones: coplas populares sentimentales o paisajísticas, aforismos filosóficos, retratos de escritores... Sobre todo destaca el regreso al intimismo anterior pero con una mayor tensión simbólica y al borde del nihilismo. Los mejores poemas del libro están dedicados a su nuevo amor, Guiomar.

Antonio Machado ha sido un autor infravalorado por la crítica en muchas ocasiones, hasta que Blas de Otero inicia su consideración positiva.

3 comentarios:

  1. Se que tu post trata sobre el modernismo y Machado, pero como mencionas a Juan Ramón Jiménez autor del que una parte de su obra también pertenece a ese estilo, no puedo dejar de comentarte algo al respecto de este escritor, (sin poner en duda la valía de su obra por supuesto).

    Hace unos años, en el suplemento dominical del “País”, Rosa montero publicaba una sección que se llamaba “Historias de mujeres”, eran pequeñas biografías de mujeres singulares que a la autora llamaban la atención por muy diversos motivos.

    Tiempo después y en una versión ampliada público un libro con el mismo titulo, que fui rápidamente a comprar; todo esto te lo cuento, para decirte que una de las biografías es la de Zenobia Camprubí, la mujer de Juan Ramón Jiménez; si me permites transcribiré el primer párrafo de la pequeña biografía:

    “Hay gente que le llama amor a cualquier cosa.
    Por ejemplo, a la necesidad patológica del otro, al parasitismo mas feroz y destructivo. Sin duda el escritor Juan Ramón Jiménez, premio Novel de 1956, necesitaba a su esposa Zenobia Camprubí de un modo abrumador e indescriptible; pero eso no significa forzosamente que la quisiera bien (o incluso que la quisiera: ¿era capaz de querer a alguien un personaje tan monstruosamente egocéntrico?)…….

    Es una historia terrible la de Zenobía, una mujer muy culta y de una muy buena familia, fueron sus rentas y sus variados trabajos las que mantuvieron al matrimonio durante los 40 años que vivieron juntos.

    Zenobia que había sido siempre una mujer autosuficiente, uno de sus muchos trabajos fue el de profesora de lengua y literatura en Washington y luego en Puerto Rico, escribía, pero su marido Juan Ramón, enfermo desde niño (sus continuos trastornos mentales perduraron hasta su muerte), no solo rompía sus borradores de escritos, cuentos y poemas, se dedico por completo a anularla casi hasta la locura.

    La vida de esta mujer es un completo infierno, anulada su personalidad y su carácter hasta lo inimaginable, convirtiéndose el blanco de los caprichos de su marido.

    Zenobia acabo por destruirse voluntariamente en aras del genio que sabia era su marido.

    Digo todo esto porque no se puede entender la obra del genial escritor sin la aportación necesaria de Zenobia, que sacrifico su vida entera por el.

    Besos (siento la paliza)

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  2. Gracias por tu visita.

    La verdad es que conozco bastante de JRJ y no lo admiro en cuanto a persona, porque su comportamiento dejó mucho que desear. En cierta manera, cuando he leído Platero y yo he tenido la sensación de que esa ternura que sentía por el animal la podía haber compartido con su esposa.

    Un saludo

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  3. Muy interesante el articulo, mi conocimiento sobre el modernismo es practicamente nulo, gracias por compartir tus conocimientos con palurdos como yo.
    y me sumo a odiar a JRJ, tanto a el como a platero y yo q es detestable.
    un beso

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