Advertencia: sólo serán publicados los comentarios que se hagan con educación. Un saludo.

06 noviembre 2008

El "Poema de Mío Cid"

La épica nace con fines informativos y es utilizada frecuentemente como un poderoso medio propagandístico. Este origen marca sus características esenciales: objetividad y realismo. Según Menéndez Pidal, continúa la costumbre de los pueblos germánicos por la literatura neolatina.

Deyermond define la épica como «una narración heroica en verso [...] y su objeto esencial se ha definido como la “persecución del honor a través del riesgo”. El poeta épico aborda las hazañas de un héroe, individual o colectivo, en la mayoría de los casos fuertemente arraigado en su contexto comunitario».

Los cantares de gesta forman parte de la épica heroica y estaban compuestos por los juglares o cantores populares en la Edad Media. La principal importancia del juglar con respecto a la lengua es que fue el introductor del romance en la literatura, según Pidal. También ha recibido el nombre de mester de juglaría.

El Poema de Mío Cid (PMC) es un cantar de gesta que ha llegado a nosotros a través de una copia del siglo XIV realizada a partir de un manuscrito del año 1207, elaborado por Per Abbat. Para algunos estudiosos, Per Abbat fue el autor o creador culto (individualistas), pero, para otros, fue un simple escribano (neotradicionalistas).

Menéndez Pidal defendió que había sido compuesto hacia 1140 por un juglar mozárabe de Medinaceli desde un profundo rigor histórico y descartó el influjo eclesiástico. Más tarde precisó que el poema había sido compuesto hacia 1110 por un nativo de San Esteban de Gormaz («Cantar del destierro») y reelaborado por un juglar de Medinaceli hacia 1140 («Cantar de las bodas» y «Cantar de la afrenta de Corpes»), de ahí la inclusión de hechos imaginarios.

Para Deyermond, el Cantar de Mío Cid fue compuesto hacia fines del siglo XII o principios del XIII por un único autor culto (clérigo o versado en cuestiones notariales y jurídicas), que habitaba en Burgos y a cuyos ciudadanos dedicó el poema. El poema fue destinado a la difusión oral por juglares para un auditorio popular. En cuanto a su objetividad, considera que es menor.

Colin Smith ha planteado la posibilidad de que fuera escrito por un abogado burgalés en 1207, fecha del manuscrito.

Los críticos sitúan la fecha de composición entre 1099 (muerte del Cid) y 1207.

El poema consta de 3700 versos aproximadamente. Relata una parte de las hazañas de Rodrigo Díaz de Vivar. El contenido tiene algunas lagunas y le falta el principio y el final, pero se conserva mayoritariamente: el Cid es desterrado, sin embargo, debido a sus éxitos militares, que culminan en la conquista de Valencia, consigue grandes riquezas que dona a su señor, el rey Alfonso; este perdona a su vasallo y le recompensa concertando el matrimonio de las hijas del Cid con miembros de la nobleza leonesa; no obstante, los infantes maltratan y abandonan a sus esposas en el robledo de Corpes; Rodrigo exige reparación y, finalmente, sus hijas, en nueva boda, se unen a herederos del trono de Navarra y Aragón.

El tema, por tanto, es la restauración del honor político y familiar perdidos a través de acciones heroicas y humanas. De esta manera, la estructura de la obra se erige a partir de la alternancia entre la pérdida y la reconstrucción del honor hasta el momento climático del final del tercer canto. Como consecuencia, el poema se divide en «Cantar del destierro», «Cantar de las bodas» y «Cantar de la afrenta de Corpes». Sin embargo, este contenido, en realidad, se separa con la toma de Valencia, ya que supone el logro del honor político y el comienzo de la recuperación del familiar. Este contenido dinámico se desarrolla, según ciertos críticos, desde el optimismo, el realismo y la mesura.

Entre todos los personajes destaca el Cid, encarnación del hombre y el caballero virtuoso, en oposición a los malos del poema. Tanto él como el resto de los personajes son descritos por las acciones, las reacciones, los diálogos y los epítetos.

El poeta emplea la ironía y el contraste para opinar de los personajes: símbolos, parodias, oposiciones e identificaciones verbales, epítetos épicos, comparación y contraste de situaciones...

Además, la acción del pasado se reviva de manera amena, verosímil y espontánea con el discurso en estilo directo, exclamaciones, sugerencias que se generan de los detalles, un aparente uso anárquico de los tiempos verbales... El narrador crea expectativas ante el público mediante procedimientos dramáticos (apartes que presagian hechos aciagos, versos repetidos, símbolos, expresiones afectivas...) y con el humor suaviza la tensión.

En conclusión, el Poema de Mío Cid es el ejemplo principal de la épica en España en cuanto a su calidad literaria y como documento histórico-social.

8 comentarios:

  1. Hermosa reseña la tuya de esta primera -y hermosa- obra literaria extensa de la narrativa española. ¡Saludos!

    ResponderEliminar
  2. corazón dulce: mira que tema has posteado, hace un rato estaba escribiendo a otra argentina y mencioné al Mio Cid.
    Te puedo asegurar que en mi época de estudiante secundaria, alrededor de mis 15 años, veíamos como materia Literatura antigua, y la 1er lección era el Mío Cid.
    Lo odié tanto...tanto.....no te lo puedes imaginar...no entendía nada de nada.

    Ahora leo tu post y si en aquellos momentos alguien me lo hubiera explicado así, con seguridad mi odio no hubiese sido tan grande.

    También recordé un poema, de aquellas épocas de estudiante, que contrariamente a éste, sí me gustaba.
    "Poderoso Caballero es Don dinero"...mira de todo lo que me hiciste acordar con tu post.

    "Amores de estudiantes, flor de un día son"

    besotes

    ResponderEliminar
  3. la verdad me parece muy bien, solo que tiene 3,735 versos anisosilábicos separados por hemistiquios de 7a10 separados por cesusra..por cierto tu conclucion es muy pobre con todo respeto.. ya que esta hazaña eroica merece mucho mas.. buen trabajo ok

    ResponderEliminar
  4. ¡Hola, Anónimo! Me alegra que sepas lo del número de versos, lo de la cesura,lo de los hemistiquios, etc.. Y sí, las hazañas heroicas merecen conclusiones más largas. Siento decirte que el Cid no es una hazaña heroica, sino la narración en verso de hechos históricos y literarios asociados a Rodrigo Díaz de Vivar desde uno de sus destierros hasta la defensa de su honra familiar, simbolizada en el duelo entre los leoneses y los castellanos. Como tal relato, así lo explico y, por considerar que esto es un espacio de divulgación y no de investigación, he expuesto de forma sucinta lo que he considerado más relevante. No obstante, si quieres, en tu próxima visita (espero que con nombre, para poder dirigirme a ti), puedo recomendarte una amplia bibliografía en la que, si lo deseas, puedes ampliar tanto tus conocimientos técnicos de la composición, como otros: historia, marco cultural, biografías, teorías sobre el autor, etc..

    Muchas gracias por tu visita.

    ResponderEliminar
  5. hola esta pagina esta aburrido

    ResponderEliminar
  6. hola el poema esta muy padre sigue visitando esta pagina y leyendo mas poemas

    ResponderEliminar
  7. hola esta padre el poema no dejes de leer mas espero

    ResponderEliminar
  8. Gracias por los comentarios. Un saludo.

    ResponderEliminar