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08 diciembre 2008

Heinrich Himmler, el genocida

Ayer, por la tarde, estuve leyendo el suplemento semanal de un periódico de tirada nacional. Me impactó un artículo sobre Heinrich Himmler, cuyas acciones provocaron la muerte de millones de personas. Por eso decidí escribir este artículo, con el objeto de que, mediante la difusión de esta realidad cruel, entre todos evitemos un desastre semejante.

Peter Longerich, historiador de la Universidad de Londres, ha publicado recientemente Heinrich Himmler. Biographie, la primera biografía de Heinrich Himmler, el jefe de la SS de la Alemania nazi (fuente de la foto: wikipedia). En ella se documenta, con rigor y exactitud, la vida de este asesino de masas.

Heinrich Himmler nació en Munich en 1900 en el seno de una familia conservadora y monárquica en la que la figura paterna le inculcó el gusto por la ambición, la disciplina y el perfeccionismo. No destacó por su inteligencia, ni tampoco por su constitución física- algo enfermiza-, pero sí resultó diligente. En sus textos privados reflejó su necesidad de mostrarse fuerte ante los demás, sus carencias afectivas, su personalidad fría, calculadora...

En 1923, con la inflacción que sufrió Alemania, se vio obligado a trabajar para colaborar en la economía doméstica y pospuso su sueño de convertirse en oficial. A partir de entonces surgió de forma incontrolada su arrogancia, su fanatismo, su excesivo celo de control (incluso en cuanto a la sexualidad)...

En 1924 se afilió al Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán. Fue nombrado secretario en la Baja Baviera y, poco después, debido a sus dotes, le ascendieron a vicedirector de propaganda del Reich. En 1928 se casó con su antigua enfermera y tuvieron una hija. Como consecuencia de la crisis económica, pasaron escasez hasta que Himmler obtuvo en 1930 un mandato en el Reichstag. Desde entonces, su carrera, asociada al Nacionalsocialismo, fue imparable.

Después de Hitler fue el nacionalsocialista más poderoso: jefe de policía, comandante de las Waffen-SS, superior de las fuerzas armadas, empresario, ministro del Interior y jefe del Ejército. Empleó su poder y violencia contra los judíos, los discapacitados, los marginados, los eslavos, los homosexuales e, incluso, los cristianos creyentes (deseaba instaurar el germanismo, un tipo de religión, cultura y sociedad basado en la superioridad de la raza aria). Experimentó con distintas formas de asesinato, sumergido en una fantasía racista, morbosa y violenta: explosiones de seres humanos, intoxicaciones con gas, cámaras de gas, campos de exterminio... Estos crímenes iban a ser el punto de partida para otros asesinatos de masas posteriores, que fueron impedidos gracias a la derrota del nazismo en 1945.

Himmler murió en 1945 en una prisión en Inglaterra. Se tomó una cápsula de cianuro que había ocultado entre los dientes. Fue enterrado, sin nombre, en un lugar cercado a Lüneburg.

(fuente de la información: suplemento de El País, nº. 1680)

Para que la historia no se repita

5 comentarios:

  1. Sin duda envidiable la carrera de este hombre (veasé la ironía).
    El otro día vimos Mica y yo la película de "El niño con el pijama de rayas" y después de ver lo que los nazis hacían con los judios quedé petrified*, no podía creerlo, fué muy brutal.

    Espero que nadie tome ejemplo de este "hombre".

    UN beso Melibea!!

    Se acabó el puente :(

    Y mañana examen de lengua :S Toy triste, casi no me lo sé...

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  2. Es increible y es tanto o mas increible e indignante que aun hoy existan personas que piensen como el

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  3. Tenéis razón, es increíble. Parece increíble que esos monstruos hayan existido y que otras existan actualmente y, además, dentro del marco de la legalidad. Me pregunto para que sirven instituciones mundiales, cuando estas no impiden genocidios en distintas partes de la Tierra; tan sólo se preocupan por obtener ingentes beneficios a costa de los más débiles o desfavorecidos.

    Tan sólo pido que exista conciencia de que en la vida nadie puede decidir sobre la existencia ajena ni sobre el valor humano en cuanto a su origen genético, cultural o geográfico.

    Un beso para los dos. Gracias por pasaros por aquí.

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  4. Una locura que arrasó el mundo Melibea. Y aún hay quien niega el holocausto... Está bien que lo recuerdes, para que nadie, en su sano juicio lo olvide. Dicen que los pueblos, que pierden la memoria, repiten sus catástrofes.
    Buena entrada.
    Un beso

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  5. ¡Hola! A veces, haciendo referencia a lo que afirmas, me pregunto cómo es posible que este tipo de personas carezcan de empatía, incluso en sus delirios dementes. Por supuesto que el Holocausto existió, pero existen otras masacres actuales, algunas "pintadas" de legalidad. Todas ellas son repugnantes.

    Un abrazo

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