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02 enero 2009

El Reino de las Cuatro Puertas

Cuando Cazadora de Melancólicos Sueños cruzó la puerta sur de la capital, una niña se le acercó para ofrecerle, por un precio irrisorio, una manzana de las que portaba en su delantal. Hacía meses que el Reino de las Cuatro Puertas sufría una crisis, debido a las malas cosechas y a las pestes que habían afectado al ganado, algunas de las cuales las estaba padeciendo también la población.

Anduvo errabunda más de media hora. En realidad, su rumbo no tenía destino fijo; tan sólo le apetecía perderse entre los habitantes. De este modo, llegó a la plaza central y se sentó en un poyo, junto a la puerta de una taberna. Allí permaneció otro rato observando el deambular de la gente. Un grupo de ancianos jugaba a una actividad tradicional que ella había visto en otras localidades, pero apreciaba ciertas diferencias, probablemente autóctonas de la zona. De repente, tras el grupo, apareció gritando un hombre. Cazadora se incorporó de un salto, pues este se dirigía a toda prisa hacia la puerta de la taberna. Tan solo repetía con la cara desencajada un nombre que le resultaba familiar: "¡Jinryu!".

Ya dentro de la taberna, el hombre silenció con sus gritos el salón. La gente le rodeó y escucharon sus noticias. Relató que, mientras labraba la tierra, por la espalda sintió un viento ardiente y enérgico que levantó una cortina de polvo. Se giró y admiró, atemorizado, la figura del dragón Jinryu. Su cuerpo se entumeció en un instante. Apenas podía respirar. Sin embargo, pocos segundos después, la bestia desapareció por encima de los árboles y él se quedó petrificado, con la azada en alto, hasta que un galopar de caballos lo sacó de ese estado. Aquellos caballeros perseguían al dragón con la intención de matarlo, pues destrozaba los campos, acababa con los animales y hería de muerte a las personas que se defendían ante sus ataques.

El aforo del establecimiento comenzó a indignarse: el dragón Jinryu de nuevo en sus tierras. Empezaron a organizarse para ayudar a los caballeros que esperaban en la entrada de la ciudad. Con ellos irían hasta la cueva para terminar con la vida del último dragón. Cuando todos abandonaban la taberna, Cazadora llamó al que parecía el líder de todos ellos:

- Esperad, señor. Yo sé cómo matarlo.

Olivia

Zamora, 2 de enero de 2009

A ti, porque quiero vivir más aventuras

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11 comentarios:

  1. y ahora? que va a pasar?
    no me vas a decir q va a matar al dragón, no jodas
    muchos besos

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  2. Bueno, Tácito, habrá que ver. Esto es como en las series, con el continuará.

    Más besos para vos.

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  3. quiero aprender a cazar dragones!!!!, no a los que persigue tu Cazadora, sino a alguno que me invite a soñar a la pálida luz de la luna...
    me lo revelarás ese secreto en la 2da parte del cuento????
    no me dejes con la intriga...me fascinan tus cuentos.....y soñar con estos personajes.
    La vida cotidiana está muy cruel e injusta como para detenernos únicamente en realidades. Los cuentos, los sueños, al menos nos permiten hacer renacer la alegría, el entusiasmo, jugar un poco y no convertirnos en pesimistas......
    esperando la 2da parte, te invito con mate, café, confituras varias, como turrón de alicante que me trajeron de regalo y todavía guardo algunos para las visitas.

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  4. Creo que el dragón volverá a estar a salvo. La cazadodora de melancólicos sueños ya lo salvó una vez.
    Feliz año, Olivia

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  5. Su: vente cuando quieras conmigo en busca de un dragón que te devuelva los sueños; yo te ayudo. Un abrazo. Me alegra que te haya gustado.

    Doctor: puede, ya veremos qué pasa. Feliz año también para ti. Un beso

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  6. Oh!, un cuento, de una forma u otra los cuentos nos transportan a unos espacios y tiempos diferentes a los actuales, dan lugar al galopar de la imaginación y nos hacen ser más niños y recordar nuestro alma infantil.
    Muchos besos Melibea!!
    Seguiré leyendo...

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  7. Hola aquí volví, pero no encuentro la 2da parte. No importa. Lo que sucede es que tengo que salir, y debo cazar a ese dragón, que ya no sé si es un dragón, es un bípedo implume suigeneris que no se deja cazar por nada ni por nadie y que a veces asusta y otras seduce. Me ayudas a clarificar un poco acerca de qué armas utilizar?.
    besote guapa!!!
    Espero que este sábado, aún a costa de extrañar el valor de esos afectos tan necesarios, la estés pasando bien, esperanzada, al menos.

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  8. mmmmmmm ando poniéndome al día de entradas anteriores. Esta historia y la del vampiro, tan diferentes por otra parte, me gustan especialmente.
    Yo, como Vita, espero que se salve... pero tú como Diosa creadora, tienes la última palabra.
    A ver...
    Muas!

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  9. la respuesta suele aparecer donde uno menos se la espera


    un abrazo

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  10. Su: paciencia con la siguiente parte de este cuentito que, por lo que veo, levanta pasiones, algo que me encanta. Sí, claro, esperanzada siempre. Un beso

    Cristal: jeje, me pasa igual; a veces tengo que ponerme al día con todos los artículos. Ya veremos lo que le ocurrirá al dragón, aunque ya tengo pensada la continuación. Un abrazo

    Faladomi: y sí, tienes razón, la respuesta saldrá. Otro abrazo para ti

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  11. Espero con impaciencia la continuidad de tu cuento.Besos.

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