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23 febrero 2009

De Argentina y desórdenes varios: San Ignacio Miní

Todas las provincias que visitamos mi compañero de aventuras y yo destacaron por algún que otro encanto. Por ejemplo, en Misiones, me impactó transitar por los restos de una reducción, pues, cuando era una chiquilla, el profesor de Sociales nos enseñó, mediante la peli The Mission, cómo se vivía en aquellas comunidades religiosas de América. De este modo, nuevamente, viajé en el tiempo.

Sucede a menudo que, al igual que el recorrido trazado en torno a un monumento, la senda del pasado explica comportamientos presentes. De ahí mi interés por las historias que me relataba mi compañero de aventuras sobre los diversos lugares y sus protagonistas. Cada piedra, cada árbol, cada captura fotográfica me sirvieron de paralelismo con las piedras, los árboles y las fotos de un pasado común entre nuestras naciones.

San Ignacio fue inaugurado a principios del siglo XVII en Guayrá o La Pinería (Brasil) para evangelizar a los indios guaraníes, pero, debido a que los indígenas luchaban por recuperar sus tierras, los Jesuitas refundaron la misión en la acutal ubicación (véase el mapa aquí).

Más tarde, Carlos III en el siglo XVIII decretó la expulsión de los jesuitas de aquellos territorios de la corona española situados en América. Como consecuencia de esto, comenzó la decadencia de esta y de las demás reducciones a cargo de esta orden religiosa.

Los restos de la misión pueden apreciarse en su grandiosidad silenciosa hasta el punto de que el visitante pisa sobre el suelo que sus antiguos pobladores pisaron. Es en ese piso donde el ser humano comprende que la Historia de los dos mundos, el Viejo y el Nuevo, no debe suponer un enfrentamiento, sino un punto de unión. Por eso, ojalá, desde aquí, se llegue a comprender cuánto le debe mi país a otros muchos que fueron generosos con él en sus peores momentos históricos, algunos demasiado recientes como para que gane el olvido.

A Argentina y a mi compañero de aventuras

3 comentarios:

  1. Hola Meli!!

    Me mantuve algo ausente con eto el carnaval, pero creo que ya retomo (jaja).

    Yo quiero ir a Argentina!! Y que me cuenten sus historias, ese pasado común...

    Me torno anhelante y nostálgico...

    Nos vemos!!

    Besos!

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  2. Gracias, muchas gracias por este post!!!!
    besos

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  3. Gracias por pasaros por acá, amigos.

    Gus: ya conocerás esta bella tierra, llena de gente encantadora y generosa. Sus paisajes son impresionantes y su capacidad de regeneración también. Un abrazo enorme, carnavalero.

    Su: es lo mínimo que puedo hacer por aquellos que me acogieron con los brazos abiertos. Besosssssssss

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