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09 marzo 2009

"¿Sabéis cuál es el medio más seguro de hacer miserable a vuestro hijo?"

[...] ¿Sabéis cuál es el medio más seguro de hacer miserable a vuestro hijo? Acostumbrarle a conseguirlo todo, porque, como crecen sin cesar sus deseos con la facilidad de satisfacerlos, tarde o temprano os precisará la impotencia, mal que os pese, a venir a una negativa; y no estando acostumbrado, ésta le causará más sufrimiento que la privación de lo mismo que desea. Primero querrá el bastón que lleváis, luego pedirá vuestro reloj, después el pájaro que vuela, la estrella que ve brillar; en fin, todo cuanto vea; y a menos de ser Dios, ¿cómo le habéis de contentar?

El hombre tiene una predisposición natural a mirar como suyo todo cuanto está en su poder. En este sentido es verdadero, hasta cierto punto, el principio de Hobbes; multiplíquense con nuestros deseos los medios de satisfacerlos, y cada uno se hará dueño de todo. Así, el niño a quien basta con querer para alcanzar, se cree árbitro del universo, mira como esclavos suyos a todos los hombres, y cuando al fin se ven en la precisión de negarle algo, él, que cree que todo es posible cuando da órdenes, contempla esta negativa como un acto de rebelión; como se halla en una edad incapaz de racionar, todas las razones que se le dan son meros pretextos; en todo ve mala voluntad; y exasperada su índole con la idea de una pretendida injusticia, toma odio a todo el mundo, y sin agradecer nunca la condescendencia, se indigna contra toda oposición. [...]

Fragmento de Emilio, obra de Jean Jacques Rousseau

8 comentarios:

  1. Jajaja... me hizo acordar a mis sobrinitos. No es que sean malcriados, pero tienden a hacer esa clase de berrinches.

    Un gusto como siempre Meli... aunque quiero leer más de tus cuentos eh!

    Saludos =)

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  2. Fantástico!
    Odio a esos nenes que se ponen a gritar por cualquier cosa, pero odio aún más a los padres que les dan todo lo que les piden.

    Que razón lleva Rousseau

    Besiños!!

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  3. Siendo el afecto lo más importante...a veces, los mayores tratan de enmendar sus propias culpas acudiendo al mercado del consumo.
    Se puede educar a los niños, cuando los mayores están educados...es que el mundo está patas para arriba querida Melibea....pero este filósofo no dice más que la verdad, sólo que el tiempo y las circunstancias son bien diferentes.

    Espero que estés disfrutando de días muchos más cálidos ante la inminete presencia de la primavera en todo su esplendor.

    Besazo guapa!!!

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  4. Y asi nace un burgues más en el mundo...consumista, omnipotente, egoísta y ovbiamente miserablemente condenado a correr el ritmo del mercado mundial...no pudiendo poseer control de su vida, por estar atrapado en ese circulo vicioso, subsana ese vacio intentando poseer el control de la vida de los demás...y se convierte en patrón.
    La de Rousseau es una descripción fantástica, pero no me asombra que la halla realizado este hombre, después de todo es el pensador por excelencia de la Revolución Francesas, que es por excelencia una revolución burguesa...
    Muy buena entrada...saludos...

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  5. Gracias por vuestras reflexiones.

    Decidí citar al bueno de Rousseau porque está vigente, incluso diría que demuestra una modernidad que se está perdiendo en este mundo que parece más apegado al oscurantismo. Fue y es un genio del pensamiento.

    Yo me pregunto, simplemente, por qué la sociedad, y nosotros como componentes de ella, ha decidido que la liberalidad consiste en el caos insolidario, en la mirada perdida en el egocentrismo y en el capitalismo más salvaje.

    Un abrazo muy fuerte para todos y gracias, siempre, por vuestra visita.

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  6. Somos insaciables, eso no es bueno, pero también es el motor que hace progresar al mundo. Y es tan difícil decir no a alguien a quien se quiere.... Besos.

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  7. ¡Vaya, vaya! Parece que me estés preparando para lo que se nos viene encima (je, je, je). Lo tendremos presente, meli, y tú también (por la parte que te toca). Muchos besos.

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  8. ¡Hola, Never y Mona!

    La verdad es que es complicado mantener cierto distanciamiento con respecto a los seres amados. No resulta sencillo. Pero una cosa es dar un caprichito y otra delegar responsabilidades. Desde mi punto de vista, este mal impera en la sociedad actual por diversos motivos complejos. Tan solo quise rescatar a Rousseau, pues es un moderno entre los modernos. ¡Viva la Ilustración!

    Muchos besossssssss

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