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03 julio 2009

El valor de una espada

La mujer condujo con cierta brusquedad hasta la entrada de la fábrica. Esta se hallaba ubicada en medio de un solar en el que apenas existían unos tres árboles, bastante secos y de escasa altura. Medas insistió en que aparcase lejos de la puerta del edificio a pesar de las súplicas de Antonia.

La puerta principal estaba cerrada. La mujer explicó que, fuera del horario para las visitas guiadas, los empleados accedían por una entrada trasera. Medas la siguió hasta el acceso secundario. Este, menos adornado, parecía igualmente vigilado por cámaras y, además, lo custodiaba un portero. Medas miró a Antonia y le sugirió con un gesto que actuara con normalidad.

- Buenas, Paco. Venimos a ver las instalaciones. Este señor es un buen cliente y he querido traerlo.

- Pasen, señora.

En el interior apenas había luz, menos en las distintas salas donde se llevaba a cabo el diseño, la forja y la exposición de las piezas. Antonia le llevó a una pequeña habitación.

- Espere aquí. Yo vengo ahora mismo. Tengo que ver si puede ayudarnos Ramón, un especialista en armas antiguas.

- Iremos juntos a buscarlo, ¿de acuerdo?

Antonia asintió apesadumbrada.

Caminaron por un pasillo iluminado por fluorescentes. Uno de ellos parpadeaba de forma molesta. Al final del corredor la mujer se asomó por el ventanuco de la puerta y lo golpeó suavemente con los nudillos. Respondió a un saludo que le debieron hacer desde dentro. Poco después abrió la puerta un hombrecillo de aspecto desaliñado. Este se sorprendió por la compañía de Antonia. Como respuesta a una posible pregunta, Medas sacó el acero quebrado y lo colocó sobre una mesa:

- ¿Ve esta espada?- agarró por el cuello a Antonia-. Su adecuada reparación bien vale la vida de esta mujer, ¿no cree?

Olivia Vicente

Zamora, 3 de julio de 2009

4 comentarios:

  1. ¡Hola Melibea!
    Estoy de acuerdo con el comentario que me has dejado, de hecho es lo que intento hacer, es sólo que hay veces, hay hechos, que me queman tanto que tiendo a ver las cosas por todas partes mal, no sé si me explico. En fin, da igual, jeje.
    Curioso el poder de una espada... ^^.
    Cuidate!

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  2. Uuuuu, quiero ver como sigue esta historia, cada vez se pone mas interesante.

    besos

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  3. Hola Meli!!

    Y bueno, más de la historia. Cada vez se pone más interesante, y me da a mí que vamos a tener muchos capítulos más.

    Estoy esperando el próximo.

    Te intenté hablar por el messenger, pero no me contestabas, seguro que no estabas. Era para decirte que he hablado con Mica, todo bien.

    UN beso!!

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  4. Sigo impaciente tu relato.Besos.

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