Actualmente escribo en oliviavicente.com. No obstante, el lector es bienvenido a este espacio y, por tanto, sus comentarios y sugerencias serán tenidos en cuenta.

04 julio 2009

Leyendo "Historias fantásticas"

[...] Nada como el café con leche tibio, que fue el desayuno que me sirvieron aquella mañana, para cortarme el hambre.

- Voy a pedir el almuerzo- dijo Olivia.

Soltó la silla a la que parecía aferrada y corrió hacia el interior de la casa.

- ¡Alto!- gritó Lancker-. ¿Por qué tanto apuro? ¿Te pones un poquito aquí, a la luz, Olivia? Quiero verte. ¿Qué te ha pasado en las piernas?

Ruborizada, con los ojos bajos, Olivia regresó. Por fin explicó sofocadamente:

- A la altura del Kyrieleison empezaron a dolerme y en el Agnus Dei se me hincharon de la rodilla a los talones.

Se alejó, sollozando. No era para menos: informes como patas de elefante, sus piernas no parecían las mismas que yo había admirado la víspera.

- Un milagro- opinó valientemente el Dragón, mientras yo en mi fuero interno lo aplaudía-. Un milagro. Por haberla mandado sin medias a misa, con esa carnadura que es un verdadero boccato di cardinale. [...]

Fragmento del relato "Historia prodigiosa", incluido en Historias fantásticas de Adolfo Bioy Casares (1914-1999)

¿Y tú qué estás leyendo?

5 comentarios:

  1. Pobre Olivia...

    Para nada es tu caso, ¡guapa!

    UN beso!!

    p.D. ¿Cuándo por fin partís?

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  2. Querida Amiga!!! el relato es fantástico, pero más fantástico es que ya vuelva a comunicarme con casi todos.
    Estube con unos días de aceleración laboral tremendo, dando conferencias, charlas, asistiendo a jornadas, preparando máscaras y demás por próxima inauguración de Centro Cultural.

    Ahora. EMERGENCIA SANITARIA `por el asunto gripe A. Se cerraron los lugares donde trabajo, no hay clases....en fin hay que hacer prevención al máximo. Mi sobrinito de tan solo 1 año se ha contagiado en la guardería.

    No sabemos cuando se levantarán estas medidas,

    Ayer me llamó Mika por teléfono y la escuché con algo de acento españolizado. Quedamos en que nos vamos a ver en algún momento. Espero que podamos coincidir las tres, pues ella también me habló de vos.

    Beso enorme y cuidate mucho

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  3. ¡Hola a los dos!

    Gus: ya sé que ella no es yo, jeje; pero me hizo gracia porque hay algunas coincidencias conmigo. En cuanto a mi marcha, ya sólo me faltan unos días; ya te aviso por correo.

    Su: siento lo de las noticias que me das. Espero que se mejore pronto tu sobrino. Aquí en España estáis en los medios de comunicación todo el día. No sé si es parte del alarmismo o la cosa es para echarse a temblar, jeje. En cuanto a vernos, lo intento.

    Muchos besos a los dos y cuidaos. Descansad

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  4. es curioso, relei esa historia hace muy poco, despues de unos diez años, recuerdo q me impresionó q trasncurra en monte grande, a pocos km de mi casa, tb q a un tipo le digan el dragon.
    Pero lo que mas me llamo la atencion en la relectura son las piernas de olivia.
    un excelente cuento, fantastico, en ambos sentidos de la palabra
    creo q lo conté aca, pero en mis ultimos años de secundario, me fanatice con ABC, recuerdo q firmaba libros en la feria del mismo jeje, no se x q huevada no fui, tiempo despues, lei en el diario q habia fallecido, fue un golpe muy duro, nunca me habia pasado ni me volvio a pasar lamentar tanto la muerte de una persona a la q nunca habia visto
    besos

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  5. Tácito, ¡hola! Me alegra verte.

    Este relato es especial por muchos motivos, algunos los conoces. Dios, el demonio, una mujer, varios hombres, el diálogo... Y todo ello mezclando dos continentes, al menos en el escrito y en el mundo exterior en el que lo leímos.

    La maravilla de la relectura es que nosotros hemos cambiado en los momentos diferentes en los que nos acercamos al texto. Es como si nos leyéramos a nosotros mismos a la vez. Eso me encanta.

    Por otro lado..., en fin, Tácito, cuando somos adolescentes pensamos que el mundo que nos rodea es eterno y que la muerte no llega a él. Son cosas que pasan. Pero ABC está siempre ahí, cada vez que alguien lo lee. Es la magia de la literatura, ya que esta vence la mortalidad, incluso la divinidad, pues está por encima de ella.

    Un abrazo y gracias por tus regalos

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