Actualmente escribo en oliviavicente.com. No obstante, el lector es bienvenido a este espacio y, por tanto, sus comentarios y sugerencias serán tenidos en cuenta.

15 noviembre 2009

"Brokeback Mountain" de Ang Lee

Ayer estuve viendo Brokeback Mountain (2005) del director Ang Lee, basada en el relato homónimo de Annie Proulx. En realidad, ya la había disfrutado en dos ocasiones anteriores; pero no pude resistirme al encontrármela casualmente mientras pasaba de canal en canal con la esperanza de que la televisión se equivocara y emitiera algo de provecho.

La primera vez que la vi en el cine me gustó mucho por diversos motivos; sin embargo, la idea que permaneció en mi mente es que se trataba de la historia de amor imposible entre dos hombres pertenecientes a un mundo intolerable y violento hacia las relaciones homosexuales.

Ayer, no obstante, mi visión fue diferente. Esto creo que se debió a que, como ya conocía perfectamente el argumento, me centré en otros aspectos. Así pues, desde mi punto de vista, la historia de Ennis del Mar y de Jack Twist va más allá de un relato homosexual.

Ennis del Mar (interpretado por Heath Ledger) representa el miedo y la indecisión a aventurarse en la búsqueda de la felicidad. Cuando era pequeño, su padr
e los llevó a él y a su hermano para que vieran cómo había sido brutalmente asesinado un homosexual. Esa imagen se le grabó en la mente para siempre, incluso Ennis sospechó de que su propio padre lo había matado. De este modo, inicia un proceso interno de autonegación, represión y mutismo. Esto puede apreciarse a lo largo del largometraje en varios momentos: por ejemplo, en el caso de su represión, al producirse la primera relación sexual entre ambos pastores, Ennis al principio forcejea en una lucha que, más bien, parece establecerse consigo mismo; posteriormente, niega su condición de homosexual cuando le asegura a Jack que no es como él y que no va a volver a ocurrir; en cuanto a su parquedad de palabras, no sólo varios personajes le atribuyen esa cualidad, sino que él mismo la reconoce (de hecho la hereda su hija mayor).

Frente a Ennis del Mar, Jack Twist (encarnado por Jake Gyllenhaal) simboliza la asunción de la personalidad y la valentía por intentar hallar esa vida ideal con el otro joven. La relación con sus padres es diferente a la del otro vaquero: por un lado, su padre no acepta la homosexualidad de su hijo; pero, por otro, la madre respeta esa doble vida que mantiene Jack, consciente de que ha de aparentar una heterosexualidad social. Sin embargo, este personaje, convencido de que el motor de su vida ha de ser la pasión (contrariamente a la racionalidad del otro vaquero), sufre el tormento que le produce un amor constantemente frustrado por la indecisión de Ennis. Esa frustración le lleva a mitigar la espera y la soledad con la prostitución en México y con otras relaciones esporádicas con mujeres u hombres. La muerte de Jack, desde mi punto de vista, es también la muerte simbólica de la vitalidad, de la esperanza por un posible futuro feliz. De hecho, en un momento de la película, Twist le recrimina a del Mar que se resigne a una existencia marcada por la insatisfacción y la desdicha, pues él quiere que ambos aspiren a una convivencia común cueste lo que cueste. En ese cueste lo que cueste, Jack fallece- asesinado o en accidente, según quiera el espectador- y con él se desvanece la única ilusión acerca del amor que poseía Ennis.

La cinta termina con una imagen cargada de mucho singnificado: las dos camisas de Ennis y de Jack, que había guardado Twist durante años como re
cuerdo de sus primeros meses de relación mientras pastoreaban y que la madre le entrega a del Mar en su visita a la familia para darles el pésame; junto a ellas, que se hallan colgadas de una percha en la puerta de un armario, una postal con una fotografía de Brokeback Mountain que le mandó Twist; a la derecha de ese marco que recuerda un pasado feliz, una ventana de la caravana en la que vive del Mar muestra un terreno completamente diferente al montañoso, salvaje y libre de la postal. Ese paisaje de desolación, llano, sin sorpresas, pobre de colores, se fusiona con la ruina personal y emocional de Ennis, quien, colocando con cariño las camisas, pronuncia una oración truncada: "Te lo juro..." (en la versión traducida al español dice: "¡Jack, hay que ver!; nada que ver con la versión original y el relato en el que se inspira la película).

Podría seguir hablando de muchos aspectos más de esta gran obra de Ang Lee, como el guión, la fotografía, la música, etc.; mas he querido centrarme en el desgarro que produce contemplar cómo dos personas mantienen una relación durante dos décadas cuyos encuentros dilatados en el tiempo cuestionan los caminos que se eligen para obtener la deseada felicidad.


Fuentes de las imágenes:
- Del cartel de la película: cinemadreamer.wordpress.com.
- De Heath Ledger: www.fondospantallagratis.com.
- De Jake Gyllenhaal: www.aceshowbiz.com.
- De la última fotografía: img.blogdecine.com.

9 comentarios:

  1. vaqueros gay comiendo budin, jejejjejeje
    bueno, no podiamos coincidir en todos los gustos de cine
    besos

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  2. ¡Hola, Eric! Me has hecho reír, loco. Aunque no lo creas, esta peli es muy buena; pero, como bien dices, no podíamos coincidir en todo.
    Un beso grande

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  3. Hay que ser profe para estar capacitado para hacer relecturas. La mayoría se queda con la cáscara, sin más cuestionamientos. El análisis es fundamental, y la reflexión. El saber escribirlo es cosa de Meli

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  4. Gracias Meli por este análisis tan bien desestructurado y con tu propia opinióny toque personalísimo.

    besos guapa!!!

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  5. ¡Hola!

    Vitamorte: gracias por tus palabras, aunque no me siento profesora ni maestra en nada; quizás, tan solo, observadora. Un saludo.

    Susuru: me alegra mucho verte por aquí. Gracias también a ti por tu comentario. Más besos a vos.

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  6. Si, yo también creo que la pelicula es algo mas que las relaciones entre dos homosexuales. Es la búsqueda de la felicidad, la felicidad que sólo es posible en algunos momentos y que no sé quién nos ha hecho creer que la podemos tener siempre, de ahí la frustación que a veces sentimos.

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  7. ¡Hola, Never! Está claro que nadie posee la clave para la felicidad y que la vida, simplemente, nos muestra algunos caminos. Para ello hay que aventurarse.

    Un beso

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  8. Gran análisis de una gran obra. A mi parecer, lograste encontrarte con el núcleo no de la historia sino de los personajes. Lo desgranaste y los llevaste a una expresión más allá de la que se puede encontrar en el campo de la imagen.
    Felicitaciones.
    PD: Muero por ver la última peli de Lee: Taking Woodstock.
    Saludos

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  9. ¡Hola, Nico! Gracias. Simplemente, es una película que me llega al alma por el conflicto que representa buscar la propia felicidad. A veces, en ese camino, se hace daño a los demás, por no decidirnos a mover ficha.

    Yo también deseo ver la última de Lee. Me encanta!!!

    Un abrazo

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