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13 marzo 2010

De lo que hubiera sucedido si don Quijote hubiera mirado fijamente a una cabra

En un lugar de la Mancha de cuyo nombre me acuerdo fui al cine a ver Los hombres que miraban fijamente a las cabras (The Men Who Stare at Goats, 2009), dirigida por Grant Heslov.

El largometraje cuenta la historia de un periodista (Ewan McGregor) que decide ir a Irak para huir de un desengaño amoroso y de su frustración profesional. Allí se encuentra con un miembro jubilado de una fuerza militar especial estadounidense del que había oído hablar en una entrevista que había realizado. Este soldado (George Clooney) le introduce en la elite de los Guerreros Jedi, ideada por un soldado hippie y visionario (Jeff Bridges) desencantado con el funcionamiento del ejército nacional. Dicha fuerza militar había desarrollado toda una serie de técnicas parapsicológicas en armonía con la naturaleza y con el conocimiento propio del ser humano. Varios sucesos pusieron en entredicho la fiabilidad de los métodos que aplicaban así como la cordura de su máximo responsable, por lo que el grupo se disolvió y algunos de sus integrantes cayeron en desgracia.

En este marco delirante se ironiza sobre prácticas militares reales llevadas a cabo por los Estados Unidos en diversos conflictos, algunos de ellos recientes y en proceso (como la guerra y la "pacificación" de Irak). Gracias a esta perspectiva, el viaje por el desierto del periodista y del ex-soldado es una peregrinación externa que permite otra interna en tanto que aquel sufre una transformación gradual que culmina con la empatía. En ese juego de imágenes y de palabras que rayan la locura, el caballero (jedi) Clooney y su acompañante (padawan-escudero) McGregor realizan una nueva lectura quijotesca que subraya el origen y la justificación económica de muchas guerras. Por eso, una de las claves que abren la puerta de este mundo (muy a lo Big Fish) la cita el propio jedi cuando asegura a su discípulo que lo que marca la diferencia no es la realidad en sí misma sino cómo la interpretamos cada uno y cómo la mostramos a los demás. Como consecuencia de esto, el despertar y la muerte se vinculan a la desilusión, pero también a la reafirmación del idealismo.

Con estos ingredientes los actores crean una dimensión que se expande hacia las líneas que trazan la historia real y cultural de un país donde los mitos, fuera de la pantalla, adquieren tintes amargos, paranoides y demasiado mortales.

Fuente del cartel de la película: wikipedia.

3 comentarios:

  1. No he visto dicha película por lo que no puedo hacer un comentario sobre ella. Ahora bien , me resulta sorprendente que después de tantas guerras haya gente que vaya y se desilusione de lo que sucede en ellas. Las guerras siempre han tenido motivaciones económicas o ¿qué se creían?

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  2. Juan Alfonso Naranjo Simarro17 de marzo de 2010, 21:22

    ¡Hola!
    Justamente hoy he hecho un examen de lengua del Quijote (más otros dos exámenes)
    ¿Qué tal estas? espero que bien, yo estoy bien, con muchísimos exámenes, pero bien (mañana tengo otros 3 exámenes) asique me voy a estudiar otro retejo
    Menos mal que mañana ya acabo y por ahora todas las notas bien

    Un abrazo, ¡xao!

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  3. ¡Hola! Gracias por pasaros por el blog. He tardado en contestaros porque he tenido bastante trabajo.

    Never: en la peli lo que destaca es el sentido del humor bastante irónico. Eso quizás marca la diferencia con respecto a otras películas críticas sobre la guerra.

    Juan Alfonso: me encuentro muy bien, algo estresadita estos días, pero todo genial. Espero que tú hayas tenido algo de suerte, porque mucha no necesitas ya que te esfuerzas. Cuídate.

    Os mando un abrazo. Un gusto teneros por aquí.

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