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20 julio 2010

La Argentina; mi Argentina: el Obelisco

Hace unas horas me he reencontrado con el Obelisco. Recuerdo que la primera ocasión en que lo vi el cielo se hallaba nublado, pero, a diferencia de esta tarde, dichas nubes procedían de la niebla que iba levantando con las horas de la mañana. Sin embargo, hoy llovía, incesantemente, con escasa fuerza.

Desde el vehículo, mirando al frente, parecía que pisábamos las huellas que las luces de las calles imprimían en el asfalto; de la misma manera, si nos fijábamos en el cielo, las nubes incorporaban a su tonalidad pluviosa el brillo irregular de los destellos urbanos. A los márgenes de esta senda, se sucedían postes con anuncios, comercios ornados con neones, peatones refugiados bajo sus paraguas. Rafael Calzada, José Mármol, Adrogué, Turdera, Temperley, Lomas de Zamora, Banfield, Remedios de Escalada, Lanús, Gerli, Avellaneda y Buenos Aires constituían el proscenio móvil y nosotros, en el coche, el público estático.

En el barrio de Palermo, a la altura de la estación Ministro Carranza, entramos en una cafetería. Allí habíamos quedado con una persona por motivos profesionales. Como aún no había aparecido, nos sentamos los cuatro a tomar café (en realidad dos capuchinos, un submarino y un americano) con el fin de abreviar la espera. Cada tanto, los trenes surgían más allá de los ventanales en una especie de ilusión óptica gracias a la cual parecía que los vagones salían de la trasera del establecimiento. Ese juego visual, marco de la conversación, me entretenía, pues la noche había nacido de una diversión lumínica cuyos haces nos habían trasladado hasta ese lugar, pasando por la 9 de Julio y su Obelisco, radiante tras la celebración del Bicentenario.

Ahora, en casa, sin apenas pensar, contemplo de nuevo el Obelisco, solitario en medio de la gran avenida, flanqueado por interminables atascos a las horas punta, y, en cambio, su actitud serena contrasta con el nerviosismo de aquellos que se apresuran por presentarse cuanto antes en sus destinos. Entonces me pregunto qué debe de sentir al ser testigo de un retorno infinito en el cada uno ha abandonado parte de su camino para enlazar con otro cuyo trazado, más impredecible, se fundamenta en la lealtad a las ilusiones primeras.

A los tres

5 comentarios:

  1. "La amistad es la cualidad más elevada del amor, trasciende la biología, la fisiología, la química, las hormonas; donde el amor sólo es un fenómeno espiritual.
    Este mundo no necesita prójimos, sino amigos, amigos que amen pero que no interfieran, amigos que amen pero que no pongan condiciones, amigos que amen pero que te dejen absolutamente independiente.
    Un mundo lleno de amor y amistad tendría que ser la meta, menos que eso, no salvará a la humanidad". Osho


    Em el Día del Amigo para vos con besos y abrazos y que disfrutes mucho de Buenos aires.

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  2. Gracias a las dos por vuestros mejores deseos. Disfrutaré de la amistad estos días por Argentina. Espero que vosotras también seáis felices.

    Un abrazo

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  3. Espero que disfrutes la estadía en Argentina. Creo que ahora estás en mi ciudad. Quizás hayas pasado muy cerca mío, si llegaste hasta la confitería "Las Violetas"
    Un gran beso, Melibea
    Rorry

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  4. ¡Vaya! Parece que estas disfrutando muy mucho de tu vuelta a Argentina. Además, según escribes, parece que te vuelven a la memoria un montón de sentimientos y emociones ya vividos en otras ocasiones. Muchas veces las vacaciones no sólo consiste en descansar, sino en revivir buenos momentos que son los que hacen que uno se sienta mejor. Espero que sigas disfrutando por allá y que el buen tiempo te ayude a ello. ^^
    Un abrazo!

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