Actualmente escribo en oliviavicente.com. No obstante, el lector es bienvenido a este espacio y, por tanto, sus comentarios y sugerencias serán tenidos en cuenta.

31 mayo 2012

Las modalidades oracionales


Según la actitud o intención del emisor, las oraciones se pueden clasificar en seis modalidades oracionales:
I.                   Oraciones enunciativas: el emisor expresa una información sobre un hecho. Ejemplos: No ha amanecido todavía; Seguramente, mañana no lloverá.

II.                Oraciones interrogativas: el emisor pregunta sobre algo que no conoce. Pueden ser totales o parciales y directas o indirectas.
a.      Las interrogativas totales o parciales. Las totales se contestan con , no u otros adverbios (¿Disfruta Daniel de la película?). En cambio, en las parciales el emisor pregunta por un elemento de la oración que desconoce mediante un pronombre o adverbio interrogativo; por tanto, no aceptan la respuesta afirmativa o negativa (¿Dónde pasasteis las últimas vacaciones?).
b.      Las interrogativas directas o indirectas. Las directas se escriben en la escritura con interrogantes (¿Dónde pasasteis las últimas vacaciones?). Las indirectas, sin embargo, dependen de verbos de entendimiento, de lengua o de sentido (en la escritura no se escriben con interrogaciones); se introducen en el discurso mediante la conjunción si, si son totales, y mediante el pronombre o el adverbio interrogativo correspondiente (Te pregunto quién es ese joven de ahí).
III.             Oraciones exhortativas: el emisor expresa un mandato o un ruego (Hazte una foto con él).
IV.              Oraciones desiderativas: el emisor expresa un deseo (Ojalá me hiciera una foto con él).
V.                 Oraciones dubitativas: el emisor expresa una (Quizás me haga una foto con él).
VI.              Oraciones exclamativas: el emisor expresa sus emociones o afectos (¡Al fin me hice una foto con él!).


Todos estos tipos de oraciones se pueden negar. Por eso no solo las enunciativas pueden ser afirmativas o negativas.

2 comentarios:

  1. Es bueno encontrar un blog como el tuyo que nos recuerde nuestra gramática. Será porque soy de letras, como se solía dividir a los estudiantes en mis tiempos, o eras de letras o de ciencias. Pero el tema de la literatura no entiende de estas cosas. Para hacer una buena crítica hace falta también tener buenos conocimientos gramaticales, sin lugar a dudas. Y lo tienes muy dinámico porque veo que tratas diversos temas. No debemos encasillarnos siempre en las mismas historias, o por lo menos, eso es lo que yo pienso. Saludos. Paco.
    Muuuchos análisis sintácticos y morfológicos tengo hecho y enseñado. Cuanto más complejas eran más me gustaban. Ahora tendría que reciclarme un poquillo pues algunos términos han cambiado.

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    1. Gracias por tu visita y por tu comentario. Eres muy amable.
      A mí me encanta la Gramática, aunque es difícil enseñarla, más que aprenderla, o al menos eso me parece a mí.

      Un saludo y ¡hasta pronto!

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