Actualmente escribo en oliviavicente.com. No obstante, el lector es bienvenido a este espacio y, por tanto, sus comentarios y sugerencias serán tenidos en cuenta.

02 julio 2012

Originalidad y aportación del Neoclasicismo a la literatura española: poesía

Durante esta época se trataron los temas más variados. Dejando aparte la enorme vitalidad del romance popular, cuya demanda fue decayendo, resulta impresionante la enorme persistencia de los temas religiosos. En el extremo opuesto, los temas amorosos e, incluso, pornográficos, carecen de poemarios impresos a causa de su clandestinidad. Hay cinco poemarios completos: Los besos de amor de Meléndez Valdés, El Arte de las putas de N. F. de Moratín, El jardín de Venus de Samaniego, Fábulas futrosóficas de L. F. de Moratín y Poesías lúbricas de Iriarte.

No obstante, fue la poesía bucólica, adaptada a la nueva sensibilidad introducida por el sensismo, con la que comenzó la renovación de la lírica a mediados del siglo XVIII: las anacreónticas de Nicolás F. de Moratín (El poeta, 1764) iniciaron un camino seguido, entre otros, por Cadalso o Meléndez Valdés. El componente moral del bucolismo, que propone la virtud como aspiración suprema del ser humano, fue el único nexo con la Ilustración.


 ANACREÓNTICA
Unos pasan, amigo, 
estas noches de enero 
junto al balcón de Cloris, 
con lluvia, nieve y hielo; 
otros la pica al hombro, 
sobre murallas puestos, 
hambrientos y desnudos, 
pero de gloria llenos; 
otros al campo raso, 
las distancias midiendo 
que hay de Venus a Marte, 
que hay de Mercurio a Venus; 
otros en el recinto 
del lúgubre aposento, 
de Newton o Descartes 
los libros revolviendo; 
otros contando ansiosos 
sus mal habidos pesos, 
atando y desatando 
los antiguos talegos. 
Pero acá lo pasamos 
junto al rincón del fuego, 
asando unas castañas, 
ardiendo un tronco entero, 
hablando de las viñas, 
contando alegres cuentos, 
bebiendo grandes copas, 
comiendo buenos quesos; 
y a fe que de este modo 
no nos importa un bledo 
cuanto enloquece a muchos, 
que serían muy cuerdos 
si hicieran en la corte 
lo que en la aldea hacemos.
José Cadalso

Nicolás Fernández de Moratín
Nicolás F. de Moratín es el primer poeta que enlaza con la ideología de la época al cantar las excelencias de la ciencia y sus cultivadores. Estamos ante la verdadera lírica ilustrada, como afirma Arce, en la cual se expondrán temas didácticos, filosóficos, científicos, políticos, sociales, etc.. Su máximo exponente fue Viera y Clavijo con Los aires fijos (1780). Junto a él se hallan Trigueros, Jovellanos, Meléndez Valdés, Quintana, Rejón de Silva, Castrillón... Destacan las fábulas como medio óptimo del didactismo y la utilidad, cultivadas especialmente por Iriarte y Samaniego.

La originalidad de esta poesía se centra en el tema ilustrado, en la sensibilidad ante la naturaleza y los problemas humanos, en el abandono d la rima a favor del verso suelto. El cambio venía motivado, entre otros autores, por Luzán, en cuya Poética (1737) incitaba a los autores, al igual que sucedía en el resto de Europa, a abandonar el gusto por la época de la decadencia literaria (el Barroco) y a componer una poesía útil y deleitable a la vez.

La primera transición se hace con Porcel, Montiano, Torrepalma o García de la Huerta, que evolucionaron hacia un verso sin excesivos adornos metafóricos. Pero el verdadero problema estilístico residía en el mal uso del lenguaje. La solución solo podía venir del regreso a los cánones clásicos (Clasicismo).

No hay comentarios:

Publicar un comentario